Sunday, June 08, 2008

Hillary, ¿punto final o seguido?


La senadora por el Estado de Nueva York, Hillary Clinton, ha hecho oficial su derrota. Clinton ha optado, forzada o no, por renunciar a su candidatura como representante del Partido Demócrata. En esta carrera por controlar uno de los principales partidos de la primera economía del mundo, el morbo informativo ha esta siempre inclinado del lado Demócrata. Mientras que el partido Republicano cerró filas rápidamente en torno a John Mc Cain. Las discrepancias y la tozudez (a mí entender) de Hillary han provocado que los demócratas ocupasen los titulares de la prensa a lo largo de 16 meses de dura campaña.

Vimos acusaciones de todo tipo. Nadie estaba dispuesto a tirar la toalla. Demasiado en juego: tiempo, esfuerzo, pero sobre todo dinero. ¿Qué pasará ahora con todos esos patrocinadores que apoyaron la causa Clinton? ¿Apoyarán a Obama?¿Los acogerá el senador por Illinois en su seno? Sería poco probable si tenemos en cuentas las diferencias políticas de las que hacía gala los dos ex candidatos. Aunque todo cambiaría de convertirse Hillary en el número dos de los Demócratas. Esa sería la solución más beneficiosa para todos. No sólo en un intento por unir a todos los votantes, sino porque solventaría el dinero derrochado por los patrocinadores de la campaña de Clinton.


No dejo de preguntar qué pasa con los dólares invertidos a lo largo de todos estos meses. Si finalmente Hillary quedase aislada de las presidenciales...¿Correría Hillary con los gastos? ¿Es el propio partido el que tiene lidiar con ese envite? Y en el hipotético caso de que esto ocurriese, ¿deberá Obama renegociar con ellos?

Sea como fuere, las cartas están ya sobre la mesa. El duelo Obama-Mc Cain acaba de empezar. Seguramente, volveremos a ver los mismos argumentos farragosos que salpicaron a Obama dentro en la campaña demócrata. Esperemos que Obama haya sabido enmendar sus errores o mejor dicho, que Mc Cain apueste por el verdadero debate y no caiga en las mismas argucias que la ex candidata a la presidencia.